Desapacibles días han hecho que este año el Carnaval alfareño adoleciese de escasez en cuanto a la participación de disfrazados y en general de gente que se atreviese a salir del hogar. Incluso el día en que se reparte chocolate, el Martes de Carnaval, 24 de febrero, sobró. Eso sí, el único lugar de resguardo, los portales de la Plaza Mayor, estaban abarrotados de padres y abuelos con sus hijos y nietos disfrazados.
Esperemos mejor tiempo para el año que viene.