COMENTARIO:
La visita fue realizada en dos grupos al principio de la jornada escolar.
Durante la visita, los alumnos/as del colegio estuvieron muy atentos a las explicaciones de Faustino y de Jesús, los que con mucho cariño les explicaron el funcionamiento de las máquinas y el proceso de transformación del trigo, sembrado y recogido por el agricultor, hasta llegar al pan que ellos comían en sus casas.
Ellos mismos pudieron ejercer de panaderos con masa que se les dio e hicieron figuras y panes de todos los modelos. Después de esto vieron cómo se metía en el horno la masa en forma de pan y cómo salían los panes ya hechos. Se les explicó que sus “obras” también sufrirían ese proceso.
Faustino les dio a los niños/as medio bollo a cada uno, lo cual le agradecieron muchísimo porque según ellos “estaban para chuparse los dedos”.
Por último, nuestros alumnos también pudieron ver cómo se les vendía pan a los clientes.
Por la tarde cada niño se llevó su “obra de pan” a su casa: muñecos, trenzas, destornilladores, serpientes, iniciales de sus nombres,.... Y por la noche a disfrutar comiendo lo que con tanta ilusión habían hecho, es decir, su pequeño tesoro.
Desde el colegio nuestro agradecimiento a La Panificadora Alfareña, y, en especial, a Faustino y a Jesús por su cariño y paciencia. Muchas gracias.