La mañana del martes, 23 de noviembre, será difícil de olvidar para los chicos y chicas de 1º y 2º de Educación Primaria, ya que en su mente siempre quedará el recuerdo de... “te acuerdas cuando vimos cómo se hace el aceite”.
Efectivamente, en esta agradable mañana nuestros alumnos/as realizaron una excursión en autobús para observar directamente el proceso de obtención del aceite.
En primer lugar, visitaron un trujal situado muy cerca de nuestra vecina localidad de Corella.
Gracias a la guía y orientación de Clemente Bea pudimos disfrutar de todo este proceso.
Dicho proceso empieza en el lugar donde los agricultores, en este caso olivareros, llegan con las olivas y las depositan en grandes cajones. Después, con toros mecánicos, la oliva pasa de esos cajones a una tolva y sube por una cinta transportadora hasta una máquina que se encarga de separar lo que es la oliva de las hojas y ramitas (estas hojas y ramitas se aprovechan para abono en el campo).
Así, la oliva pasa dentro del recinto donde se introduce en una especie de trituradora. Más tarde, lo triturado pasa a una batidora gigante que hace una pasta de la que se obtiene el aceite. Este, luego, se deposita en grandes cubas de metal, en las cuales se deja reposar un tiempo. De ahí pasará a las botellas que finalmente llegarán a sus casa para el consumo.
También pudimos ver el laboratorio donde analizan y experimentan para conseguir un aceite de buenísima calidad.
Cuando acabamos de ver el trujal (recinto para la obtención de aceite), Clemente nos llevó a un olivar de su propiedad en la finca “El Rihuelo” para poder ver en primer plano la recogida de la oliva.
Antes de nada, al llegar a dicha finca, nuestros alumnos/as tuvieron un descanso para coger fuerzas con sus almuerzos y para jugar al aire libre.
Después pudieron observar como una cosechadora recogía las olivas (se introducían los olivos dentro de la cosechadora y le cogía las olivas). Más tarde, la cosechadora descargaba las olivas en un contenedor especial y de ahí, al trujal.
Por último, Clemente dio a los niños/as una bolsa para que pudieran coger unas olivas de recuerdo.
Gracias, Clemente, por tus explicaciones y por tu paciencia.
¡Qué bueno
es que nuestros alumnos/as puedan aprender las cosas viéndolas directamente!
Seguro que su aprendizaje será más efectivo.