Tres maestros del colegio alfareño del Amor Misericordioso
(Mº Francisca Milagro, Iñaki de Barrio y Juanma Pérez)
aprovecharon sus vacaciones para cooperar en una misión educativa
en la ciudad de Tonalá (México), donde la Congregación
del Amor Misericordioso tiene abierta una casa de formación.
Del 5 de julio al 25 de agosto los tres maestros colaboraron en una
misión junto con las Hermanas Conchita, Vicenta, Cristina y Mari
(novicia) trabajando en la Escuela de Verano a la que llamaron “Madre
Esperanza”, situada en uno de los barrios más desfavorecidos
de la ciudad. Se llevaron a cabo cuatro talleres educativos: matemáticas,
lengua, música y dinámicas y juegos de aprendizaje en
valores. En dicha escuela participaron todas las mañanas alrededor
de cien niños/as en edades comprendidas entre tres y quince años.
Durante las jornadas matinales en las que se desarrollaban las clases,
cada uno desempeñó una tarea: Juanma se dedicó
al taller de matemáticas, Paquita al taller de lengua, Iñaki
al taller de juegos educativos y desarrollo personal y Mari al taller
de música; toda esta labor bajo la atenta y eficaz dirección
de la Hermana Cristina y, por supuesto, la colaboración en todo
momento de las Hermanas Conchita y Vicenta.
Los alfareños pudieron así conocer personalmente el
lugar al que se destinarán los cerca de dieciocho mil euros recaudados
en el Proyecto de Cuaresma en los que colaboraron todos los alfareños/as.
El proyecto consistirá en el derribo y construcción de
locales adaptados para talleres de manualidades, catequesis, lectura,
apoyo escolar,… para niños/as desfavorecidos, y actividades
de ayuda al desarrollo de la mujer.
Por las tardes los maestros participaron, dentro de una misión
parroquial organizada por los Padres Héctor y Rafa, en una comunidad
con graves problemas sociales. Las actividades que se desarrollaron
fueron similares a las de la mañana con niños/as, pero
aquí también se añadió un numeroso grupo
de adolescentes y adultos. En esta comunidad se intentó trabajar
la unión, el perdón, la solidaridad,... mediante dinámicas
de grupo enfocadas a fortalecer dichos valores.
Estos tres maestros “misioneros” tuvieron la oportunidad
de convivir con un grupo de seminaristas mexicanos que también
participaban en la misión parroquial; esta oportunidad resultó
muy positiva para su enriquecimiento personal.
También pudieron conocer in situ la misión que llevan
a cabo las Hermanas y los Padres del Amor Misericordioso en León
(Guanajuato) conviviendo con las Hermanas Ana María y Sagrario
(ya que la Hermana Blanca estaba en España) y los Padres José
Luis, Ángel Domingo y Tomás.
Para ellos ha supuesto una experiencia personal
muy gratificante en la que manifiestan haber recibido mucho más
de lo que dieron y haber vuelto con un corazón más “ensanchado”
y recuerdan con mucho cariño y agradecimiento la familiar y cálida
acogida de las Hermanas y de los Padres de Tonalá y de León
y de todas las personas que les apoyaron en su misión educativa.