COMENTARIO:
El
miércoles, 30 de enero, dos profesores del centro acompañados
de los alumnos de 1º y 2º de E.S.O. del Colegio Amor
Misericordioso de Alfaro, tuvimos la gran oportunidad de acudir
a Valdezcaray a practicar uno de los deportes de temporada, “El
Esquí”.
Para
comenzar el análisis de esta actividad, creo que merece
la pena destacar tanto la intervención por parte del Gobierno
de la Rioja, como el interés del propio Centro de cara
a sus alumnos, en cuanto a la promoción y práctica
de actividades no siempre asequibles a todo el mundo.
El
día comenzó temprano, pero ni el madrugón
ni la niebla existente hizo que los chavales perdieran su sonrisa.
A las 8 de la mañana llegaba el autobús con dos
monitores, los cuales nos acompañarían a lo largo
de toda la jornada. Éste duraría unas dos horas,
en las cuales los chavales se dedicaron a imaginar lo que nos
esperaba y a escuchar atentamente las instrucciones de los monitores
de cara al comienzo de la actividad.
Nada
más llegar a las pistas, todo estaba ya organizado:
1)
Comenzaron dándonos unos chalecos a modo de distintivo,
los cuales no sólo sirvieron para diferenciarnos del resto
de grupos, sino que éste sería nuestro forfait o
pase a las intalaciones.
2)
Una vez en la cafetería, y tras la grata experiencia de
nuestro primer telesilla (no para todos fue una experiencia tan
agradable), los chavales tuvieron tiempo tanto para almorzar como
para equiparse para el frío.
3)
Ordenadamente y guiados por los monitores que nos habían
acompañado en el viaje, cada chaval fue recogiendo sus
botas, esquís,... y saliendo a las pistas donde nos esperaban
5 monitores.
4)
Los chavales fueron divididos por grupos en función del
nivel de dificultad (1 monitor por cada 10 alumnos), y se dio
comienzo a los “Cursos de Iniciación al Esquí”.
Las 2 horas de duración dieron para mucho: hubo risas,
caídas, tropezones, encontronazos inesperados, momentos
para conocer a chicos y chicas de otros centros,...
5)
Hacia las 14 h., todos nos reunimos para comer en el restaurante
de la propia estación. El menú, muy juvenil: macarrones
con tomate, san jacobos con patatas fritas, bebida y postre. Hubo
opiniones de todo tipo, pero la verdad es que después del
esfuerzo realizado y la temperatura ambiente todos comieron muy
bien.
6) Después de comer, todavía tuvieron tiempo para
seguir practicando pero esta vez por “libre”, y lo
pongo entre comillas, porque tan sólo tenían acceso
a las pistas de iniciación, no pudiendo subir a las de
más nivel si no iban acompañado por un adulto que
se responsabilizara de ellos. Muchos fueron los valientes en intentar
convencernos para subir, pero la verdad es que ninguno estaba
preparado como para ello. (Al principio pensamos que no habría
nieve suficiente en las pistas para lograr disfrutar al 100 %
de la actividad, pero la verdad es que fue la suficiente).
7)
A las 4 de la tarde comenzamos a organizarnos para dejar todo
el material, cambiarnos y acudir al autobús para comenzar
el viaje de vuelta, no sin antes intercambiar teléfonos,
e_mail,... con “amigos” de otros centros. A eso de
las 18:30 h. estábamos de nuevo en Alfaro, todos sanos
y salvos, pero muy muy cansados.
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