UN COMIENZO Y UNA CONTINUACIÓN
En España

Los comienzos de las Esclavas del Amor Misericordioso no fueron nada fáciles. El año 1.930 la Madre Esperanza alquiló un piso en Madrid. Los primeros días tenían que sentarse y dormir en el suelo. Poco a poco habilitarían la casa y poco a poco también se irían uniendo jóvenes que querían seguir a la Madre en su labor educativa.

    En los comienzos de la Guerra Civil Española, la casa quedaría pequeña y el traslado fue inminente. Fue la providencia, ya que la antigua casa sería destruida por las bombas.

    La Madre Esperanza, con sus hermanas, que van rápidamente aumentando en número, acogerían a niños (muchos hijos de la guerra) donde tendrían un plato, un libro, un lecho y unas mujeres que pondrán todo su empeño para sustituir en lo posible el cariño de los familiares ausentes.

Hoy, esta labor continua, heredada de aquellas, con los mismos principios y extendiéndose por todo el mundo donde son necesarias.

Expansión al año 2.003